El cliente espera mientras tú trabajas
Sale de la primera visita sin una propuesta clara. Durante los días siguientes sigue mirando, compara otras empresas y la conversación pierde fuerza.
Cada presupuesto puede costarte horas en tu software técnico, antes de saber si el cliente va en serio. VIVA crea una primera propuesta comercial en una fracción de ese tiempo. El cliente ve su cocina en la primera visita, y tú sabes antes si el proyecto encaja.
Sin tarjeta · Sin compromiso · Después, 25 € por propuesta

En BGV tenemos tres comerciales y se nos acumulan los presupuestos. Preparar una propuesta con Teowin puede llevarnos entre cinco y seis horas, y algunos clientes pueden llegar a esperar semanas a recibir la propuesta y el presupuesto.
Lo que más valor veo en esta aplicación es poder crear y enseñar una primera propuesta durante la visita, hacer cambios con el cliente y enviarle un presupuesto mucho más rápido. Así puede visualizar su cocina desde el principio y nosotros podemos saber antes si el proyecto encaja, sin dedicar tantas horas a presupuestos que quizá no se acepten.
Además, poder presentar varias distribuciones desde la primera visita es una fortaleza muy importante. Para nosotros, es brutal.
Miquel · VIVA
Te voy a decir dónde está realmente el problema.
El cliente contacta contigo. Trae algunas fotografías, unas medidas y una idea más o menos clara. Tú escuchas, haces preguntas y enseguida ves una posible solución.
Pero todavía no sabes si tiene presupuesto. Si está comparando. Si la decisión depende de otra persona. Si aceptará una propuesta. Si realmente quiere avanzar.
Aun así, empiezas el trabajo. Abres tu software técnico. Creas la distribución. Buscas los módulos. Preparas el render. Calculas el presupuesto. Revisas los detalles.
Y varias horas después descubres si aquel cliente estaba realmente interesado.
También existe otro coste. Mientras tú preparas la propuesta, el cliente se marcha sin poder ver claramente tu mejor idea. Sigue buscando, compara y tiene que explicársela de memoria a las otras personas que deciden con él.
Primero haces gran parte del trabajo. Después descubres si aquella oportunidad justificaba ese nivel de detalle.
Tu equipo empieza demasiado pronto y el cliente recibe claridad demasiado tarde.
Sale de la primera visita sin una propuesta clara. Durante los días siguientes sigue mirando, compara otras empresas y la conversación pierde fuerza.
Dedicas horas a diseñar, buscar referencias, renderizar y calcular para alguien que todavía no ha decidido avanzar.
Crea primero una propuesta comercial suficientemente clara para saber si existe encaje. Desarrolla el proyecto técnico completo solo cuando el cliente quiera avanzar.
No todas las oportunidades necesitan todavía un proyecto técnico. Pero todas necesitan una propuesta suficientemente clara para poder avanzar.
Aquí está el cambio de proceso.
VIVA añade una fase comercial antes de Teowin, Winner o tu software habitual.
En esa fase puedes crear una primera distribución, mostrar una imagen, orientar el precio y comprobar si el cliente quiere seguir.
Cuando confirma el interés, pasas a la medición, la validación y el proyecto técnico definitivo.
Orientativa. Sirve para decidir si merece la pena avanzar.
Se desarrolla en tu suite técnica cuando existe encaje suficiente.
Deja de utilizar el mismo nivel de trabajo para todas las oportunidades.
Una primera propuesta no necesita toda la complejidad de un proyecto técnico.
Fotografías, medidas preliminares, necesidades, estilo, elementos fijos y nivel de inversión. Con eso ya puedes plantear una primera distribución.

Utilizas tu catálogo preparado para colocar los módulos principales y definir una distribución inicial.

Pruebas acabados, generas una imagen y le enseñas al cliente lo que tú ya estás viendo.

Muestras una primera estimación con los precios de tu catálogo, sin convertirla todavía en el presupuesto técnico definitivo.
Si existe encaje, pasas a medir, validar y desarrollar. Si no existe, has evitado aplicar demasiado pronto todo el nivel de trabajo técnico.
VIVA utiliza un catálogo comercial preparado con los módulos, las medidas, los acabados y las tarifas de tu empresa. Esa preparación previa es lo que permite construir una propuesta deprisa.
No necesitas trasladar toda la complejidad técnica. Solo lo que tu comercial utiliza para construir una primera propuesta vendible. Así el proceso deja de depender de la persona que mejor domina el software técnico.


Lo montamos nosotros, llave en mano.
Nos compartes tu catálogo — los archivos 3D descargables desde tu software técnico (Teowin, Winner, 2020…) y tus tarifas — y lo dejamos listo. No tienes que aprender una herramienta nueva ni cargar nada tú mismo.
Una primera propuesta no necesita el mismo nivel de detalle que un proyecto aceptado.
La orientación visual y económica ayuda a detectar antes si existe encaje y voluntad de avanzar.
Reduces las horas técnicas que compiten entre oportunidades iniciales y proyectos confirmados.
Utilizas la suite técnica cuando su potencia y precisión son realmente necesarias.
No depende únicamente de una explicación, un plano o su imaginación.
Puede revisarla y enseñársela a las otras personas que participan en la decisión.
Un catálogo comercial preparado reduce la dependencia de la persona que mejor domina el software técnico.
La publicidad deja de generar únicamente más carga de trabajo.
Cliente, notas, propuestas y documentos quedan en la plataforma. La siguiente conversación empieza donde terminó la anterior.
Te enseña las fotos, te explica lo que quiere y tú ya estás viendo una solución. En lugar de abrir un proyecto técnico, construyes una primera propuesta y compruebas si encaja.
Sales de la visita con más información para decidir si merece la pena desarrollar el proyecto.
El cliente sale con una dirección visual clara: puede verla, entenderla, llevársela y comentarla en casa sin depender de la memoria.
En lugar de dedicar varias horas a cada contacto, respondes con una primera propuesta y descubres quién quiere avanzar.
Filtras antes de visitar, medir y desarrollar: puedes atender más oportunidades sin aumentar al mismo ritmo las horas dedicadas a la primera fase.
El cliente recibe algo concreto desde el primer contacto y no una respuesta genérica.
En los dos casos haces lo mismo: inviertes primero lo necesario para vender y después lo necesario para ejecutar.
Sí, ya sé lo que estás pensando: esto también puedo hacerlo con Teowin.
Teowin y Winner son herramientas potentes y necesarias. Diseñan, presupuestan, generan documentación y preparan despieces con toda la precisión que exige un proyecto real.
Precisamente por eso su nivel de detalle tiene sentido cuando el cliente ya quiere avanzar. Antes de ese momento, aplicar el mismo esfuerzo a cada oportunidad convierte tu capacidad técnica en un cuello de botella comercial.
Además, trabajar en directo delante del cliente no solo depende del programa. Depende de dominarlo con soltura, de tener la biblioteca bien configurada, de un equipo informático adecuado y de un proceso que pueda repetir todo el equipo, no solo la persona que mejor lo maneja.
El problema no es poder. Es que una herramienta técnica completa no es la herramienta adecuada para filtrar.
VIVA ocupa la fase anterior: enseñas una dirección clara, orientas el precio, compruebas si el cliente quiere avanzar y después utilizas Teowin cuando necesitas todo lo que Teowin sabe hacer.
Tu software técnico está hecho para terminar la cocina. VIVA está hecho para decidir qué cocinas merece la pena terminar.
Y antes de que lo pienses: no, no tienes que regalar el proyecto.
Una primera estimación con los precios de tu catálogo sitúa la conversación en el nivel de inversión correcto. Es orientativa: queda sujeta a medición y validación técnica.
Tú decides qué mostrar, qué enviar y qué reservar hasta que exista un compromiso real.
Puedes enseñarlo durante la reunión, enviarlo después o reservar parte de la información hasta que el cliente decida avanzar.
No se trata de entregar más. Se trata de enseñar mejor.
Primera propuesta sujeta a medición y validación técnica.
Cada propuesta es un cliente completo: su distribución con medidas y muebles, todas las versiones que necesites para ese proyecto y las imágenes fotorrealistas para presentarlo.
Compara: una propuesta en VIVA cuesta 25 €. Prepararla hoy en tu software técnico cuesta las horas de tu equipo.
Ahora calcula el coste de tu cuello de botella.
Introduce tus datos y estima cuánto trabajo podrías evitar en las primeras propuestas que no llegan a proyecto técnico.
Calculado con 30 minutos por primera propuesta con VIVA.
La pregunta no es si puedes diseñar una cocina. Es cuántas oportunidades puede atender tu equipo antes de colapsar.
Si no lo tienes claro, pruébalo directamente con un catálogo de ejemplo.
No necesitas creerme.
Prueba cómo funciona esta forma de preparar una primera propuesta antes de adaptarla a tu catálogo. Entras con un catálogo de ejemplo, así que sirve para ver el proceso, no para medir el ahorro exacto de tu empresa.
72 horas de acceso · Sin compromiso
Filtra antes. Haz avanzar al cliente. Y reserva las horas de diseño para quien realmente quiere continuar.
Deja de convertir cada solicitud de presupuesto en un día de trabajo.
Sin tarjeta · Sin compromiso · Acceso desde el navegador